miércoles, 6 de octubre de 2010

equivocaciones



Cada hombre nace dos veces. Nuestro segundo nacimiento, es aquel en el que al terminar esa batalla, con nuestro mayor enemigo. Nuestro enemigo más mortal, nosotros mismos.

Grandes heridas se desprenden de esa gran batalla. Grandes aprendizajes ganamos. No todos son capaces de librarla. No todos son capaces de ganar. Existen aquellos que huyen de sí mismos. De su realidad. También quienes se esconden en sus calmas y oscura cuevas en las que montan su propio espectáculo, y crean justificaciones para nunca salir, para nunca ver, ni sentir.

Sólo unos pocos logran librar su más grande hazaña. Quienes logran entrar en batalla, entran en un mundo de dolor y espanto, pero logran ver el premio mayor. Pueden ver el motivo por el que luchan, y se arman de un escudo impenetrable, y las mayores armas. Logran tener a su lado, ángeles que logran dar consejo y aliento en momentos de mayor crisis.

Es sabido que, dentro de esta lucha, están esos demonios que no desalientan, que nos lastiman y hasta no hacen dudar si es en verdad tenemos que continuar. Nuestro mayor error consiste en escuchar esas voces. Pensar lo que nos dicen.

No importa cuán grande sea nuestro obstáculo por el que tengamos que abrirnos caminos. No podemos nunca retroceder, nunca mirar hacia atrás mientras avanzamos. Nunca dudar de nuestras propias decisiones. Debemos dar nuestros pasos firmes, tal como un toro en una embestida. Ya en el camino vamos a poder encontrar lugares para ver nuestro progreso. Poder ver nuestro avance. Ver nuestros errores. Nunca se ha librado una batalla, en la que no haya heridos. Siempre los hay. Siempre hay bajas, siempre hay que perder pasa saber ganar.

Días enteros, en los que no vamos a poder ver ni siquiera nuestras propias manos. Días de lluvia, con grandes tormentas, que parecen venir del mismo infierno. Bolas de fuego caerán sobre nuestro campo de batalla. Grandes plagas carcomerán nuestra alma. Grandes males nos golpearán hasta hacernos quedar tendidos sobre el suelo.

Todas la lucha que afrontemos, todas las heridas tendrán su recompensa. Todo por esos momentos en los que podremos sentarnos, mirando como una a una, nuestras batallas van cobrando sentido. Todo cobra sentido por esos momentos de pequeño placer.

En esos momentos de pequeños placeres, pequeños deleites en nuestra vida, veremos que fuimos creados para algo más importante, para algo más grandioso. Podremos ver que cada vez que enfrentemos cada uno de nuestros demonios, cada vez que logremos romper cada una de nuestras barreras, podremos ver que cada vez es más complicado sortear esas peleas, cada vez estaremos más cansados. Nuestros brazos nos dolerán, tan solo de levantarse para cubrirnos de un golpe. Cada paso que demos será más pesado. Nuestras piernas se hundirán cada vez más en el lodo.

Es en ese momento en el que tenemos que detenernos a ver el camino. Ver el camino que hemos elegido tomar. Tenemos que ver que hay otro. Que nos hemos equivocado. No es el rumbo que hemos perdido. Sabemos perfectamente a donde queremos llegar. Es sólo que hemos errado la forma de llegar a él. Está bien poder tomar un atajo. No siempre. No tomarlo como un hábito. Tenemos que ver que hay caminos para los que no hemos sido preparados. No hemos sido entrenados.

sábado, 4 de septiembre de 2010



Que bueno seria si no existieran los limites....
¿Realmente lo sería? ¿Cual sería la concecuencia de no tenerlo?
Si no tuvieramos límites para vivir, para ser, para amar..., ¿tampoco los tendríamos para el sufrimiento y el dolor? ¿Tampoco lo tendríamos para el odio y el rencor?
Tenemos nuestros limites por algo, pero en algunas cosas no lo tenemos...
¿Acaso no se puede ser mas loco?
La locura siempre encuentra la manera de superarse. Siempre se puede estar mas loco por alguien, por algo.
Tampoco tenemos límites a la hora de absorver esas cosas que sabemos que van a hacer sufrir a alguien mas.... ¿y que hay de nosotros? ¿Acaso no deberíamos ver que es lo que nos hace mal a nosotros?
Siempre ocultado, guardando en lo mas profundo nuestro lo que necesitamos decir... muchas veces por miedo. Pero no miedo por verguenza o cobardía, sino miedo por no sufrir nosotros mismos. Es innato de nosotros, no podemos cambiarlo. pero... ¿por que no? quizas no queremos cambiarlo. Muy posiblemente no querramos cambiarlo. Pero es algo que necesitamos. En todo caso... ¿de que manera podremos pedir ayuda para pdoer decir lo que tenemos para decir? ¿De que manera podemos cerrar esas puertas que tenemos libre, sin cerrar, sin abrir, molestando con su ruido a oxidado?

miércoles, 7 de abril de 2010

Enemigos



En las diferentes batallas en las que me encuentro, doy batalla ciegamente.
No puedo ver a mi/s enemigos. No los puedo ver. No se donde esta. Se que estan delante mío, y que tengo que vencerlos.
El cansancio se apodera de mi. Cada vez tengo menos fuerzas para resistir sus ataques. No puedo producir daño alguno. O por lo menos no puedo saberlo.
Vulnerable, agobiado, desesperado empiezo a retroceder, sólo para darme cuenta de que es imposible. Una muralla enorme se ha levantado tras de mi.
No puedo retroceder. No quiero quedarme inmobil. No me dejan avanzar.
Debo abrir mis ojos y ver hacia adelante para poder entender la mejor forma de avanzar, y de aniquilar mis enemigos.
Lentamente comienzo a distinguir algunas sombras...
No puedo saber quienes son.... O no quiero saber ahora...
Pero estoy obligado a saberlo. Es la única forma de avanzar...
Tristemente veo que no hay enemigos... Es un espejo al que me enfrento..
No logro comprender inmediatamente...
Cómo es posible que me este atacando..
Logro ver mejor, y comprendo que en realidad no estaba atacando. Me rehusaba a avanzar. Era exclavo de mis pensamientos.
Logro comprender entonces quien soy en verdad....
Yo no soy yo en realidad, sino la suma de mis sentimientos... Contra quien me enfrento es contra mis pensamientos...
Comprendo entonces que no debo luchar.
Para poder seguir adelante, tengo que no hacer...
Tengo que no pensar, y lograr sentir, y en base a lo que siente hacer.
Esa es mi verdadera batalla...
Ese es mi verdadero desafio...
No logro ver mas alla de lo inmediato...
No logro sentir mas alla de lo que no siento...
Empiezo a adquirir nuevas experiencias...
En lugar de espadas, escudos y armaduras, empiezo a sentir la fuerza interna...

sábado, 3 de abril de 2010

Momentos en mi vida en el que estoy entre la espada y la pared.
Momentos en donde me faltan piezas en mi vida para poder estar completo. Tengo conciencia de mis faltante, pero desconozco sus colores y formas.
No puedo ver quienes son aquellos a quienes puedo recurrir.
No puedo avanzar, pues algo me tiene atrapado, prisionero. Algo me retiene. Quizas sean algunos aromas de mi pasado. Quizas algunas energias de mi futuro.
No puedo extender mi brazo para.
Siento mis piernas entumecidas por el tiempo. Hay algo/alguien que me retiene. No me deja salir. Me pide a gritos que no me vaya. Pero no quiere que este a su lado.
Necesito correr. Escapar. Olvidar.
No puedo correr. Escapar. Olvidar.
No quiero... no quiero o no puedo?
Por favor.... No quiero gritar... o no puedo?
Me falta poco. No quiero que falte poco.
Quiero ser... que quiero ser? Como quiero ser?
A donde quiero llegar?
En este barrio de la desesperacion, no se puede perder nunca el que no sabe a donde va...
Necesto recurrir a los sabios...

domingo, 19 de abril de 2009

Silencios


Batallas internas en las que nunca se esta preparado.
Peleas y discusiones que nunca terminan bien, en donde se pierde muchas mas sangre de la necesaria....
Sangre que no se puede ver. Heridas que nunca cerrarán. Nunca cesará su sangrado...
No queda remedio mas que resistir y atacar en el momento oportuno... Atacar en el punto justo para que paren esos conflictos que tanto dañan...
Muchas veces un buen ataca es el arma mejor para defenderse, y muchas veces una buena defensa es el mejor ataque....
Hay que poder verla imagen general del tablero en donde se desarrolla...
Se debe conocer al oponente y saber hasta donde se puede llegar, y cuanto se debe lastimar...
No es justo siempre perder... No es justo siempre dar....
No es justo siempre tener que aguantar y ayudar... Muchas veces es bueno que un hermano, sufra lo que tiene que sufrir....
Los duelos mas grandes se hacen en silencio y duran mucho tiempo...

sábado, 7 de marzo de 2009

Gritos del olvido


Sin importar cuanto grite....
Sin importar cuanto luche...
Siempre hay fuerzas mayores, que impiden que podamos lograr bien nuestros objetivos...
En todos nuestros caminos siempre hay obstáculos en que la "vida" nos va "haciendo" mas fuertes... mejores...
Pero muchas de esas veces en que esos obstáculos no lo podemos atravesar por nuestros medios.. Es normal que tengamos obstáculos, pero no todos juntos... por lo menos no tan grandes...
Por favor... tantos no... necesito descansar... no puedo con todos al mismo tiempo... necesito un poco de paz.... tranquilidad.... necesito resolverlos de a uno,..
No quiero cometer el mayor de los errores, no quiero abandonar mi camino...
Esa no es una solución... es traerles mayor problemas a los que me rodean... pero necesito ir mas despacio...
Quien es el chofer de esta vida tan agitada....
Que hice para que vaya tan rapido...
AHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHHH!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

jueves, 22 de enero de 2009

Confesiones de invierno

Lucha eterna de la vida por lograr metas personales...
Nunca vamos a poder tener un guardian que nos ayude....
Siempre vamos a estar solos para pelear... Siempre solos para poder vencer...
Sólo podemos contar con nuestros escudos y armas para poder vencer....
Sólos contra el frío y la locura de todos los días...
Quienes sobreviven pueden tener algo de esperanza de poder seguir...
Muchos son los que caen sin tener la menor posibilidad de levantarse, sin fuerzas para poder siquiera frenar la caída...
Muchos son los enemigos que nos esperan, con sed de sangre. Muchos que disfrutan viendo caer a quienes luchas por llegar a un lugar tranquilo.,,

Wish I Had An Angel